PRECORDILLERA DE SANTIAGO

La Precordillera de Santiago, es un lugar de importancia internacional, en lo que respecta a su protección, como sitio prioritario Nº 7 de conservación, denominado así por La Estrategia Nacional de Conservación, elaborado por la Comisión nacional del medio ambiente (CONAMA).

PROTEGE, por su parte desde sus inicios a protegido y desarrollado áreas y núcleos de protección, para la conservación de la biodiversidad en la Precordillera de Santiago y a desarrollado programas de educación ambiental, dirigidos a establecimientos educacionales, apoyados por el banco mundial (World bank) y el fondo mundial para el medio ambiente (GEF) en este ecosistema.

Los científicos, clasifican a este gran ecosistema del Bosque y Matorral Esclerófilo de clima Mediterráneo, localizado en la zona central de Chile, como un HOTSPOTS. Pero la constante amenaza de construcciones por parte de inmobiliarias, y el sobre uso historico, ha tornado vulnerable a LA BIODIVERSIDAD de este frágil e intervenido ecosistema, condenándolo a ir desapareciendo cada vez más.

La Precordillera de Santiago, se ubica a los 35º lat.S y 70º Long 0, a una altura sobre el nivel del mar entre los 900 y 3000 m.s.n.m., en el faldeo de los contrafuertes cordilleranos que sirven de telón de fondo a la capital, Región Metropolitana, en la zona central de Chile.

Posee un clima tipo mediterráneo, que se caracteriza por veranos calientes y secos, con alta radiación solar y altos índices de evaporación, e inviernos fríos y húmedos con baja radiación solar y bajas tasas de evaporación. Las precipitaciones son tremendamente variables, y fluctúan entre los 100 y los 800 mm. anuales. Las temperaturas máximas medias fluctúan entre los 25ºC y los 30ºC en los meses calurosos. Las temperaturas mínimas son moderadas, raramente bajo los 0ºC.

Desde un punto de vista fisiográfico, el relieve se encuentra definido por  cuencas hidrográficas  y conformada por las laderas de exposición hacia el sur, más húmedas, sombrías y fértiles, con mayor densidad vegetal; y las que se orientan al norte, más secas y áridas, donde predominan los cactos y chaguales y las especies especialmente adaptadas a las condiciones de mayor insolación, calor y aridez. En las quebradas fluye el agua solamente durante invierno y primavera, y en forma intermitente.

Al igual que en el resto de los paisajes de la Zona Central, la vegetación de los contrafuertes cordilleranos andinos han sido continuamente modificados luego de la llegada de los colonizadores españoles y su vegetación original-un denso bosque esclerófilo de importante diversidad biológica- altamente degradada por la acción del hombre (explotación de la madera, extracción de leña y carbón, sobrepastoreo, caza) y los incendios forestales, que han asolado la precordillera santiaguina prácticamente todos los veranos.

Históricamente en toda la cuenca de Santiago ha ido desapareciendo los remanentes de bosques primarios, quedando sólo algunas comunidades de origen secundario, en forma de matorrales, donde existen manchones de peumos, quillayes y litres; matorrales nativos y una diversidad considerable de hierbas y geófitas autóctonas.

El bosque son “renovales”, resultados del rebrote desde la raíz de árboles que han sido cortados hace mucho tiempo y que han ido tomando la forma arbustiva por sucesivas talas, como ocurre en nuestras laderas con el Litre, Quillay, Maitén, Espino, Boldo, Huingán, Guayacán y Peumo.

En las laderas de los cerros con orientación al norte, donde hay más exposición al sol, se encuentran formaciones xerófitas, compuestas de arbustos espinosos, cactos, y Bromeliáceas. En las zonas más perturbadas, se ha instalado una sábana abierta de Espino o un matorral denso de Tebo, un arbusto extremadamente espinoso.

La flora de Chile central presenta un alto grado de endemismo, es decir, las especies que solamente existen en esta región del planeta.

En La Precordillera, no debemos olvidar la función ecológica fundamental que cumple el matorral y el bosque como hábitat natural capaz de albergar numerosas especies de fauna silvestre, entre las que destacan principalmente las aves. De éstas, se han identificado cerca de 40 especies diferentes como tordos, diucas, tencas, picaflores, cachuditos, loicas, chercanes, queltehues, turcas, y pitíos. Entre las aves rapaces, son comunes los águilas, aguiluchos, cernícalos y tiuques.

También podemos encontrar algunos mamíferos como el zorro culpeo, el quique, el chingue y la llaca. También pequeños roedores nativos, como el degu y el cururo, ratón de darwin, entre otros.

De los vertebrados característicos de la zona, es posible la observación de reptiles, entre la que se encuentran la culebra de cola larga, la iguana y varias lagartijas del género Liolaemus. Respecto de los Anfibios, en pozas o lugares húmedos es muy posible ver sapos o ranas y/o sus “guarisapos, los que ya están vulnerables a la extinción por sequía y/o contaminación de los cursos, todo esto y mas es posible de encontrar en la Precordillera, los invitamos a maravillarse con este ecosistema tan biodiverso y tan cerca de nosotros…..